LOS HOMBRES QUE NO - ...retrospecciones...
Hace algunos días estaba pensando en el título de este apartado del blog, y caí en cuenta de algo: la gran mayoría de los hombres que yo haya conocido en toda mi vida, en el terreno amoroso, entran perfectamente aquí. De hecho, el único hombre “que sí” sería Rigoberto. Los demás, todos son hombres “que no” han llegado a ser mis parejas, con los “que no” he cogido, los que me gustaban pero “que no” concretizamos nada, a los que yo les gustaba pero les dije “que no”...
Y ese único hombre en mi vida “que sí”, estuvo aquí por un periodo bastante considerable: veinte años. Periodo que más de una vez he considerado como la más grave pérdida de tiempo, porque lo conocí cuando yo era un adolescente y necesitaba alguien que me ayudara a crecer como persona, como gay, como profesionista, etc. Y crecí, pero a pesar de él. Porque no puedo olvidar las peleas que tuvimos cuando terminé el bachillerato y estaba por entrar a la licenciatura, porque él (que ése había sido precisamente el límite de su historia académica) creía que yo “me envanecería” de ser profesionista; cuando me dieron una beca nacional de creación literaria y discutimos toda una tarde, en vez de abrazarme e irnos a festejar; cuando me decía que jamás haría nada porque en su casa supieran que era gay; cuando llamaba a su casa y a mí, a un lado, me hacía callar para que no supieran que andábamos juntos y después no “sospecharan”...
Lo sé, estoy consciente de que me hizo todo eso porque yo lo permití. Y ya a estas alturas que más da decir que ese largo periodo de veinte años aún tuvo una addenda, donde ya no éramos pareja ni novios sino amigos que cogíamos de vez en cuando. Misma addenda que fue el final definitivo con un lamentable episodio de cierre. En Puerto Vallarta, junto con otro amigo, pasamos tres días peleando y reclamando cosas que ya no venían a cuento. Él estuvo presumiendo en todo momento a su nuevo novio (de 17 años). La última noche no quise dormir en su cama, lo cual desató su furia (y no es una licencia narrativa esto). Óscar, el tercero en el viaje, salió del cuarto a buscar algo. Entonces aprovechó para ofenderme como jamás nadie lo había hecho: cuando le dije que dormiría en la cama de Óscar, y él mejor se esperara a dormir con su novio, me respondió que por supuesto se esperaba, que en realidad yo le tenía envidia porque él sí tenía nuevo novio joven y guapo, y que un muchacho como ése yo jamás lo podría conseguir a menos que le pagara.

DonPato dijo
When you guys go back to Vallarta don’t forget to travel to the south side of Vallarta and check out the gay beach and some of the bars. Lots of stuff to do in town also the bay cruse runs out of the Blue Chairs Hotel. For a really WILD time in the late afternoon visit the Vallarta Coras Hotels Bola Bar. Naked guys in the pool just a warning in case you are offended by nudity. It’s a lot of fun and gives you the lay of the land and you will meet some really great people. If you go on the cruse tell Diane that DonPato says hi.
You can find all of these at my web sight at http://gay-puertovallarta.com/
12 Septiembre 2006 | 06:30 PM